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Memo Ríos

Llevo más de 20 años en ventas. Y aunque los contextos han cambiado, lo esencial sigue siendo lo mismo: escuchar primero, entender los obstáculos reales, y encontrar la forma de resolverlos.

En los últimos años, trabajando de cerca con empresarios y profesionistas, veo algo que se repite: hay mucho ímpetu por adoptar tecnología — un CRM, inteligencia artificial, un ERP, automatización — pero la cantidad de opciones que existen hoy puede ser abrumadora. Y cuando todo parece urgente, es fácil perder el rumbo.

Ahí nació Camino. Para ser el puente entre lo que un empresario quiere lograr y la tecnología que puede ayudarle a lograrlo.

Hoy trabajo con empresas y profesionistas que saben que necesitan tecnología pero no saben por dónde empezar. Y con equipos que venden tecnología pero no logran que su cliente entienda el valor de lo que hacen. En ambos casos, falta alguien que hable los dos idiomas.

La tecnología cambia todos los días. Soy curioso, y cada empresa que conozco me presenta un reto distinto. Por eso cada proyecto empieza igual: con las preguntas correctas, no con las herramientas de moda.

Filosofía / Modelo Camino

«La mayoría de los consultores viven en un solo mundo. Camino vive en la convergencia de los tres.»

Negocio
+
Tecnología
+
Personas

= CAMINO

Conceptos clave:

«Transformación ≠ implementación»

«Tecnología sin estrategia = gasto disfrazado»

«IA sin rediseño = maquillaje digital»

Cómo trabajamos

Cada proyecto empieza con una pregunta: ¿qué quieres lograr? No qué sistema quieres. No qué herramienta viste en un webinar. Qué resultado necesitas.

Desde ahí construimos hacia atrás. Primero entendemos el propósito. Después diseñamos la estrategia. Y solo al final elegimos la herramienta — si es que se necesita una.

A veces ayudar es decir "esto no te conviene aún." A veces es decir "lo que te están vendiendo no resuelve tu problema de fondo." Preferimos perder un proyecto hoy que recomendarte algo que no te sirve.

No medimos nuestro trabajo en horas. Lo medimos en si lograste lo que querías lograr.

«No te pregunto qué sistema quieres. Te pregunto qué quieres lograr. Desde ahí construimos juntos.»

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